Pensamos que todo sería mejor, si dejábamos que la luna y el viento
dejaran de hablar, para escuchar el silencio de la noche, en tus ojos.
A veces las cosas se dan al revés, y nos aferramos vencidos al árbol de la noche triste, pero ya no importa, todo pasa y se aprende.
Ya no más confusión y no más rencor, se siente bien.



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